martes, 30 de septiembre de 2008

EL MEDIO AMBIENTE Y LA SEGURIDAD MUNDIAL


Hace varios años existe un amplio debate sobre la seguridad del Medio Ambiente, especialmente en los aspectos relativos a las causas que impactan directamente en la protección de nuestro entorno natural.

Sin embargo, aparentemente, no parece existir la misma preocupación sobre las amenazas a la seguridad derivadas de los problemas medioambientales.

Ambos conceptos, Medio Ambiente y seguridad, están interrelacionados de forma compleja, y así se ha reconocido por diversas organizaciones internacionales, dando lugar a diferentes iniciativas que tienen por objeto estudiar y analizar las posibles causas de conflictos generados por el Medio Ambiente, así como su prevención y su gestión.

Conociendo el marco conceptual, «Medio Ambiente y seguridad», es necesario analizar la dependencia entre ambos conceptos: no hay relación causa-efecto.

En otras palabras, el Medio Ambiente no es causa de conflictos, ni constituye amenaza alguna para la seguridad internacional. El factor desencadenante de los posibles conflictos es la denominada «Presión Medioambiental», concepto que incluye tanto la degradación del Medio Ambiente, por cambios naturales o inducidos por el hombre, como la escasez y mala utilización de recursos naturales renovables, tales como el agua potable, tierra cultivable, pesca, etc.

Dicha presión medioambiental, no sólo tiene efectos negativos sobre el propio Medio Ambiente, sino que es una fuente permanente de inestabilidad y conflictos, con incidencia en la seguridad local, regional o global, especialmente si aparece en un entorno de factores negativos (sociales, económicos, políticos, étnicos, etc.).

La relación entre presión medioambiental y conflictos puede caracterizarse por diversos fenómenos, uno de los cuales es la multicausalidad. Si bien no puede generalizarse cual será la condición necesaria para que surjan conflictos, es posible afirmar que la presencia de otros factores acrecienta o disminuye la probabilidad de la aparición de crisis de diferente intensidad. A mayor número de factores negativos, mayor probabilidad habrá de que la presión medioambiental sea causa de conflictos.

Otro de los fenómenos característicos de la relación entre presión medioambiental y conflictos es la recursividad। La presión medioambiental puede ser una de las causas de conflictos y éstos, a su vez, acaban generando una mayor presión medioambiental। Un ejemplo concreto se encuentra en el sembrado de minas antipersonal durante algunas de las diferentes fases de un conflicto. Cuando éste finaliza, aparece un aumento de la presión medioambiental, al no permitir un uso correcto de tierra cultivable, con la consiguiente escasez de uno de los recursos más vitales como es la agricultura.


En conclusión es la existencia de una relación entre presión medioambiental y conflictos. La primera, rodeada de una serie de factores, puede causar conflictos y éstos también son causa de una mayor presión medioambiental.

En este marco conceptual es posible identificar cuales son esos factores (positivos o negativos) que incrementan, o disminuyen, la posibilidad de conflicto.

De forma general se han adelantado ya los del tipo político, económico, social, étnico, etc. Entre ellos pueden concretarse algunos como la vulnerabilidad económica y dependencia de recursos, la estabilidad política y la participación, la violencia potencial en la sociedad, los mecanismos de resolución de conflictos, etc.

La relación entre ambos conceptos no queda limitada a regiones o fronteras políticas, étnicas, etc. Este potencial carácter global demanda la integración y empleo de todos los medios disponibles para prevenir y gestionar las posibles crisis generadas por la presión medioambiental. La prevención incluye elementos tales como el control y vigilancia global, así como la evaluación del impacto sobre el Medio Ambiente de dichas crisis, o la identificación de zonas de mayor probabilidad de conflicto. La gestión supone disponer de medios de alerta rápida para tener la capacidad de reacción, en tiempo adecuado, y de sistemas de apoyo a la resolución del conflicto, tratando de evitar también el impacto sobre el Medio Ambiente por el propio conflicto.